protesta

              La protesta (de Elena)

 

¡No me hables de relación de afecto!

Yo soy una mujer que...

 

Nuestro pacto

¡No te obligues a mí!

¡No me arredro!

Judits y "Marujas" de España

Quieres que sea balsa estanca

          

            Quieres llevar la guía...

             Si en un tiempo próximo...

            Como el amor de Actea

            Dios de adobe

            Tú como aquél...

            Tu nueva almohada

            En tu nueva morada

 Nuevo: Si tú fueras un hombre casado... 

 

Principal

El encantamiento

La plenitud

La protesta

El desencanto

La certeza

La aceptación

 relacion

 

NO ME HABLES DE RELACIÓN...

¡No me hables de relación de afecto!

¡No me hables de nada!

¡Que no quiero oír tus palabras!

¡que no quiero escuchar tus falacias!

          ¡Soy muy vieja!

¡Tengo ya muchas canas,

para creer en las palabras

del primero que pasa alcor de mi cabaña!

Pues aunque tengas los ojos tan limpios y tan claros...

¿quién puede saber lo que hay en tus entrañas?

          ¡No me hables de relación de afecto!

¡No me hables de nada!

¿Quieres que nos veamos?

¡Pues nos vemos!

¡Nos entregamos!

¡Pero no mutuamente...!

Nos entregamos a sentir:

lo que ni tú ni yo tenemos

en nuestras respectivas casas.

          Y después:

sin hablar!

sin oír tus falacias!

sin consentirte ni decirte una palabra...

me doy media vuelta;

y sin mirar hacia atrás

a ver cómo te vistes y calzas...

te dejo allí plantado

y me voy a mi casa!

          Tú vete a la tuya, cada vez:

como quiera que sea:

tranquilo, desahogado o rabiando!

yo me voy a la mía, sosegada.

 

Y haz lo mismo que yo:

que al darme media vuelta...

al dejar de tenerte en mi presencia...

¡me olvido de que existes!

¡me olvido hasta de cuál es tu apariencia,

hasta el siguiente viernes!

          ¡No me hables de relación de afecto!

¡No me hables de nada!

¡Olvídate de mí,

de que soy,

de que existo!

Y hasta el siguiente viernes...

sigue sin mí

como si nada te importara!

          Y así siempre...

Este año tiene...

                            ¡cincuenta y cuatro viernes!  

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  yo soy

 

YO SOY...

 

        Yo soy una mujer que rompe los esquemas

en las cosas bien organizadas.

 

        Si yo fuera política,

mi lema en la campaña de elecciones,

no sería: “el Futuro es nuestro”,

“el cambio por el cambio”...

Mi lema sería: “la revolución total”;

no superficial, no coyuntural...

la revolución en las conciencias.

Para que:

lo que está arriba,

ponerlo abajo;

lo que está delante, detrás;

lo nuevo, dejarlo;

lo viejo, usarlo;

lo inútil, guardarlo;

lo bueno, tirarlo...

 

        ¿Por qué ha de ser siempre igual,

como en los tiempos primitivos?...

 

        ¡Déjame que cambie el Mundo

empezando contigo...!

¡déjame que rompa tus esquemas!

¡déjame que tire por tierra

todo lo hasta ahora establecido!

¡déjame que te diga...

 lo que siento por ti!

aunque por ser yo la mujer,

aún a fin de este siglo...

¡esté mal visto!

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 fidelidad

 

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 pacto

 

NUESTRO PACTO                 

 

Cuando otra vez tengamos

nuestros cuerpos desnudos,

sudorosos y juntos...

¡no vuelvas a decirme que soy libre...!

 

   ¿Has olvidado acaso

que un día ya lejano,

por propia voluntad,

establecimos un vínculo entre ambos?

 

   Un vínculo es un pacto;

sin firmas,

sin “papeles”,

sin contrato;

sin cura,

sin testigos,

sin juez

y sin juzgado;

pero al fin y al cabo...

un vínculo es un pacto.

No un pacto entre soldados de distinto bando;

un vínculo es un pacto

entre seres libres...

¡Libres! ...

          preciosa cualidad de los Humanos.

 

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  obligues

 

 ¡NO TE OBLIGUES A MÍ!

 

        ¡No me obligues a ti!

        ¡No te obligues a mí!

        Sólo así, libres ambos

        hasta en el pensamiento

        podrás sentir la dicha de la libertad

        hasta la libertad de pensamiento!

       

        ¿Y en la acción?

        ¡Haz igual!

        ¡No me obligues a ti!

        ¡No te obligues a mí!

        ¡Sólo así, libres ambos

        podrás sentir la dicha

        de hacer lo que te plazca!

        Lo que te plazca en cada instante y siempre...

        ¡Sólo así... merece la vida ser vivida

                                            para que satisfaga!

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 arredro

 

NO ME ARREDRO

 

No me arredré al saber

que teníamos diferencia en los credos.

No me arredré al ver

que en cuestiones políticas

no somos compañeros.

No me arredré al conocer

que en lo que toca a gustos

tú y yo, los tenemos adversos.

 

Me ilusioné hace unos días

al ver que mi inalcanzable sueño,

se haría realidad al comenzar el Año Nuevo

precisamente por tu ruego;

ya que exponiendo el caso,

cuando la posibilidad era sólo un supuesto incierto...

dijiste: “digo”, digo y te ruego esto:

“Que al comenzar el Año Nuevo,

comencemos a compartir

también, el techo”.

 

Y hoy, que la posibilidad del caso

ya no es sólo un supuesto;

sino un hecho en ciernes, cierto...

¡No me arredro!

porque donde dijiste hace unos días: “digo”,

hoy digas “diego”;

pues aún así

y a pesar de todo lo expuesto

yo te quise y seguiré queriendo

amado mío, compañero...

                                           sólo de juegos.

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 judit

 

JUDITS Y "MARUJAS" DE ESPAÑA

 

      Tus palabras dichas a una dama,

al ser tras una puerta

escuchadas por otra dama,

son la espoleta que dispara

la dinamita envuelta con metralla

que desde hace 30 años,

te tenían guardada;

y aunque no te hiere la masa encefálica,

va a dañar a los deseos

y a los amores de tus entrañas.

 

      Con una decisión no bien pensada,

llena de ira y rabia,

se trastoca totalmente la casa

y un árbitro imparcial a la jugada,

dicta sentencia escueta

a una demanda amarga;

que sienta a una parte,

como al reo, el tiro de gracia;

y a la otra parte,

hace batir con efusión las palmas.

 

      Una sentencia clara como el agua más clara;

como el agua que había

hasta hace poco en Doñana:

Dentro de doce meses,

ocuparás por doce meses, tú, la casa;

y los primeros doce meses,

será ocupada,

por esa almendra amarga:

tu “Costilla de Adán”, no conquistada;

antítesis de “Eva sojuzgada”;

maltratadora en esta España flácida

en que se cuentan

por cientos de centenas

las “marujas” maltratadas.

             

¡Ay, de mi España!

Mientras hayan tantas “Castas Susanas”,

buenas, torpes, generosas o cándidas

que no tomen ejemplo de esa “Judit”

que con espada y mano férrea,

te corta la cabeza,

cada hora en tu casa...

¡no va a tener arreglo...

    la Humanidad...

                                  ni España!

 

      ¡Ay, de mi España!  

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 balsa

 

QUIERES QUE SEA BALSA ESTANCA

 

Durante muchos meses

he dado alegría a tu cuerpo

pero no el reposo a tu alma

aunque te he colmado de dulce savia,

cuando en otra morada

te daban, amarga hiel sin agua;

y en cuestión monetaria,

no he contribuido en nada

a vaciar tu cuenta de Argentaria.

 

   No he sido yo,

quien sin querer

te ha chafado el suflé,

ni quien te ha tirado a la cara la tarta;

ni he sido yo la causa

del cataclismo que hoy padece tu casa.

 

   He sido el cálido refugio,

en el que el cuerpo calentabas

cuando en tu hogar

no había rastro de ascuas,

porque el fuego apagaban

con desabrida actitud y amenazas.

 

   He sido la palabra

que en tu abatimiento,

te daba esperanza.

Y quieres que yo, en mi problemática,

no sea como agua que se filtra y mana;

sino que sea como balsa estanca,

incomunicada;

para que no salpique tu levita alquilada.

 

Quieres que sea como roble fuerte,

como haya sana;

que no decaiga,

pero que a tu seco reclamo

me cimbree y parta como seca caña.

 

   Quieres que por costumbre

de largo tiempo cultivada

no te diga que no,

a nada.

 

   Quieres que, como siempre,

haciendo el amor

no te distraiga con palabras vanas;

y que cuando me digas:“¡Ven!”,

yo vaya sin tardanza;

y que cuando me digas:”¡Vete!”,

me vaya sin inquina y sin rabia.

 

   ¡Ah, se te ha de caer la casa

por construirla sin cimientos

sobre el agua!.  

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 charly

 

A CHARLY 

 

   ¡Háblame de cualquier cosa:

dime qué están haciendo ahora los gorriones o las palomas.

Háblame de los programas que a ti te importan:

“Impacto T.V.”, Harold Lloyd,

el Real Madrid o el Barcelona.

Háblame de lo que hacen los vampiros, los gnomos,

Merlín o Caperucita Roja.

Háblame de si lloran las nubes

ruge la marabunta o las olas.

Háblame de lo que hacen los aducidos, los “marcianos”

y otras gentes remotas.

Háblame de lo que dice “Cambio 16”, “El Mundo”,

y las fotos de “¡HOLA!”.

Háblame de todo lo que no me importa;

pero respecto a ti y a mí...

¡Pon “punto en boca”!

¡No hagas proyectos!

¡Cose tu boca!

Pues mi esperanza y fe en ti,

se ha trocado en derrota;

cansada de que cuando la luna asoma

digas: “Mañana vamos a hacer, tal, o cual cosa”

ya que al llegar la luz del día

por “tu no hacer”,

queda en mí, toda esperanza rota.

   ¡Háblame de cualquier cosa!

Pero respecto a ti y a mí

no hagas proyectos

día tras día, hora tras hora, cuando la luna asoma.

   No quiero oir proyectos.

quiero realidades, una tras otra.

   Por ti, por como eres...

         estoy crucificada y sola!

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 ramal

 

QUIERES LLEVAR LA GUÍA

 

  Quieres llevar el ramal de tu vida;

digo ramal, no digo brida

y a la vez de la dicha

de aferrar en tu puño

la guía de tus días...

de todas, todas

quieres ir cabalgando montado

en el asiento de atrás de tu berlina.

   Quieres tener de vez en cuando

alguna equivocada iniciativa;

dices que no eres marioneta,

ni en manos ásperas ni en finas;

que no eres frágil serpentina

que pueda yo lanzar,

porque mi albur

será sin duda tu deriva.

   ¡Gruñe!, ¡Despotrica!

¡Tergiversa!, ¡Grita!

No sabes, que en mí

tu quemazón no pica;

pero es que a ti,

que eres cual perro flaco

el plumón de mi oca ambarina,

en tu pellejo,

te parecen mil pulgas!

   Estás bailando en tus ensueños

indecisos, vagos...,

cual veleta en lo alto del tejado

expuesta a todo viento:

así de voluble tienes tú

el corazón y el sentimiento!

eres de tierra a dentro,

de secano, seco!

por ello no tendrás nunca empuje

de lanzarte en busca de peces, al océano!

ni llegar hasta mí

que puedo ser el oasis de tu desierto!

   Estás anclado ahí... con grilletes de miedo!

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 tiempo

 

SI EN UN TIEMPO PRÓXIMO...

 

Si en un tiempo próximo o lejano

al caminar, contigo tropezara,

podré mirarte a la cara

tal como tengo el alma:

limpia de polvo y paja;

es decir: blanca.

Porque blanca es mi inocencia,

mi mansedumbre,

y también blanca es tu manta

pues tiene el frío de la escarcha...

 

Dime: ¿de qué color es el frío que anida en tu pequeña alma?

 

¿De qué color es el orgullo que ciega tu razón

a tener en mí confianza?

 

¿De qué color es tu exigencia

que obnubila lo que para los demás es una verdad diáfana?

 

Tú eres en mí la rama anclada, oculta, soterrada.

Los otros son la hojarasca

que el vendaval levanta,

trae, lleva y arrastra ¡  

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 esclava

 

COMO LA ESCLAVA ACTEA

 

   Si tú tuvieras un poco de amor propio,

bien entendido, claro...

creo...

querrías que yo a ti te quisiera

con un amor incognoscible por lo eterno.

Querrías que te siguiera,

como la esclava

sigue a su amo o a su dueña.

Desearías, que yo, por ti muriera

como lo hizo la esclava manumitida Actea

por el hombre admirable

que fue su amo Séneca;

que al ver,

cómo por orden de Nerón,

se cortaba las venas...

le arrebató el cuchillo

para hacerse lo mismo,

ella en sus venas.

 

   ¡Así debieras de querer que yo te amara!

como el amor que Actea tuvo a Séneca;

y no bastarte y contentarte...

con que los fines de semana,

de mi casa, te abra la puerta!  

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 adobe

DIOS DE ADOBE

¡No me cuentes tu vida en anécdotas!

¡No me descubras cuales son tus flojeras!

No te me quejes

de que estás cansado o cansino

y de vivir, aburrido.

   ¡No quiero constatar

que no eres divino!

ya que el dios vivo

en que te he convertido

va a transformarse en dios de piedra,

o peor: en dios de ladrillo,

fabricado con barro cocido;

o en dios de adobe...

secado al sol del estío.

 

      ¡No me descubras en tu mal obrar

que eres rastrero y vengativo!

   ¡Quiero saberte generoso en tu mundo

incluso con quien te toma por su enemigo!

   ¡Te quiero altruista y magnánimo

con toda arpía o bicho,

desde lo más mínimo

y hasta el infinito!

   Si no es así...

yo... ¿para qué te sirvo?  

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 como

 

TÚ COMO AQUÉL...

 

   Por complacerte a ti

de forma figurada,

en metáfora,

yo he cruzado descalza

terrenos enfangados

y desnuda y descalza

he caminado por páramos de cardos,

por breñas y peñascos;

me he aventurado a abrir una compuerta

de agua tranquila en la represa,

que a poco, si me descuido

me anega y me hace sucumbir.

   He hecho como los mozos de un lugar

en el Solsticio de San Juan;

por ti, de forma figurada

he caminado sobre ascuas;

he perdido el centro de mi gravedad;

he tratado con gente

que ignora qué cosa debe hablar

y cuál callar...

   Me he visto perdida,

sin salir de mi hogar

como si hubiera naufragado

en alta mar.

   Tú como aquél y aquél

y el de más allá:

¡nunca sabrás lo que es sacrificarte

pero sí lo que es sacrificar!

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 almohada

 

TU NUEVA ALMOHADA

 

   Ahora que empiezas

como tantos otros,

a sentir en el cuerpo y en el alma

lo grande y solitaria

que resulta una casa pequeña

en la que por mucho que te muevas,

no tropiezas con nada

más que con sillas vacías,

tus propias zapatillas

y la vacía almohada...

quieres volver a sentir el calor

que sentiste en tus años de infancia,

cuando una mujer,

en su regazo te abrazaba

calentando tu cuerpo con su cuerpo,

en su cama 

 

   Ya has dejado atrás

la etapa álgida,

en la que el ser humano

ansía atrapar al vuelo

los valores implícitos del alma humana.

 

   Tus necesidades, ahora,

son de nuevo primarias:

las mismas que tiene cualquier niño en su infancia.

 

   Tu ancianidad

no va a ser de plácida

como lo fue tu infancia;

pues tu madre

no va a estar encarnada

en la mujer

con quien compartas la nueva almohada.

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 morada

 

TU NUEVA MORADA

 

   Ahora que empiezas

a echar un pie delante de otro

sin llevar las cadenas amarradas,

quieres...

tener en tu nueva morada,

una madama

con la cual poder compartir cada zancada.

 

   Quieres...

que al alimón

hagáis y deshagáis la cama.

Al alimón el trabajo y la holganza.

 

   Quieres tener en tu nueva morada

una Eva,

para que cada noche

y también de madrugada,

te incite y tiente a morder de la manzana.  

   Quieres...

que tenga veinticuatro horas

de cada jornada,

la solicitud que con el dueño de la hacienda

tiene la esclava.  

   Quieres...

que con sus besos

seque tus lágrimas;

con sus caricias

limpie tu baba

y con sus manos, limpias de sisas,

estando en tu presencia

siempre arrodillada...

saque brillo a tus chanclas.

   Y que en cada instante de toda la semana

limpie en su olvido

el barro encenagado de tu alma.

 

    ¡No creas que te van a salir las cuentas tan cuadradas!

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si

SI TÚ FUERAS UN HOMBRE CASADO...

      Si tú fueras un hombre casado...

estupendamente bien casado,

yo entendería y aceptaría

que necesitas desahogar tu fogosidad,

tu ímpetu, tu fuerza,

tu querer simular, (sin poder engendrar)

para que a tu esposa, a la que adoras,

no más de lo que ella quiera...

tener que molestar.

 

     Si tu fueras un hombre casado...

medianamente bien casado,

yo entendería y aceptaría

que busques en la calle, en mí,

lo que no tienes en tu casa...

pero que para todo lo demás

(como es el reír, el charlar, pasear o soñar),

tu esposa te basta.

¿Para qué querer más?

 

    Si tu fueras un hombre casado...

medianamente mal casado,

yo te consolaría, te alegraría...

Después de estar conmigo a solas tres horas

en un lugar chiquito, cerrado,

tu volverías a tu casa serenado... (en tu físico)

tranquilamente

dispuesto a soportar y bien llevar

otra semana más

sin obtener de tu esposa nada más...

que su fría mirada

al verte llegar casi de madrugada

un mes y otro mes

cada fin de semana.

Pero... ¿y tu espíritu?

Yo no entendería, aunque lo aceptaría,

que hayas logrado equilibrar y separar

tu necesidad física y carnal,

de tu necesidad espiritual.

 

     Si tú fueras un hombre casado...

irremediablemente mal casado,

que sólo por estar cerca de tus hijos

sigues ocupando tu lugar en un hogar

que tiene el fuego apagado,

en el que no hay brasas ni rescoldo,

ni siquiera cenizas frías

que contienen carbono

que es signo de vida,

de materia viva...

Yo te comprendería y alabaría

tu amor de padre,

tu sacrificio.

 

    Pero... si tú eres un hombre casado...

irremediable y faltalmente mal casado

que sólo por "el qué dirán" de los demás,

sigues ahí,

en un lugar que no es tu hogar,

donde sabes que no eres bien querido,

donde sabes que estorbas,

que ése no es tu nido,

porque hace tiempo que tú solo te alejaste

provocando en tu esposa el hastío...

¡yo no te alegraría ni te consolaría!

¡yo no lo entendería ni lo aceptaría!

¡Yo!, ¡Yo, que soy una cualquiera,

una encontrada en la calle...

te despreciaría!

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